Datos del producto Levotiroxina T4 Tritón
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MV-7629
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AR-25-26-30-7629
Nombre comercial
Levotiroxina T4 Tritón
Categoría de producto
A-1 PRODUCTOS FARMACOLÓGICOS VETERINARIOS
Tipo de producto farmacológico
Medicamento
Clasificación
Tratamientos endocrinos / Hormona tiroidea
Presentación
Comprimido(s)
100 mg
Comprimido(s)
200 mg
Droguería
NUTRIFERT. Nutrientes Fertilizantes S.A.
Fabricante
Labcecil S.R.L.
Tipo de venta
Grupo 3: Venta en farmacias y droguerías
Maquilador
Titular
Laboratorio Triton Vet S.R.L
Comercializadores
NUTRIFERT. Nutrientes Fertilizantes S.A.
Fecha de registro
07/12/2023
Válido desde
07/12/2023
Fecha de vencimiento
07/12/2028
Estado del registro
Activo
Observaciones
Plazo agote existencias
Se autoriza un agote de existencias de 9 mese(s), para agote por cambios en orden de información en artes. 576 cajas de 100 comprimidos (100 mg), L:0735, V: 09/27 y 288 cajas de 100 comprimidos (200 mg). L: 0735, V: 09/27, plazo que se vence el 11/02/2027.
Activo
Si
Fórmula cuali-cuantitativa
Base concentración
100 mg
Principio activo
Concentración
Levotiroxina sódica
0.4 %
Detalle del producto
Indicaciones
Terapia de sustitución en todas aquellas condiciones
de inadecuada producción de hormona tiroidea
(hipotiroidismo)
No Aplica
Especie
Caninos
Forma farmacéutica
Comprimido
Vía de aplicación
Oral
Efectos biológicos no deseados
No se han descrito
Instrucciones de dosificación o uso
Levotiroxina (perros):
22 g/Kg (Panciera, 1999)
11-22 g/Kg (Castillo, 2011; Daminet, 2010)
20 g/Kg (Plumb, 2006; Boothe, 2012; Tappin, 2014)
Dosis inicial: 0,02 mg/Kg (Scott-Moncrieff, 2002). Esta
dosis se ajustará por el monitoreo del nivel sanguíneo
de la hormona tiroidea (T4) cada 4-8 semanas, hasta
establecer una adecuada dosis de mantenimiento que,
en la mayoría de los perros será de 0,02 mg/Kg cada
24 horas; siempre y cuando se hayan resuelto los
signos clínicos y la concentración plasmática de T4
esté dentro del rango normal. Como dosis máxima, no
superar los 0,8 mg totales cada 12 hs (Scott-Moncrieff,
2002; Daminet, 2010). Para algunos autores (Castillo),
la dosis recomendada en el hipotiroidismo clínico es de
11-22 g/Kg (Panciera, 1999), empezando por la dosis
menor y aumentándola gradualmente hasta alcanzar
la concentración deseada. Para el hipotiroidismo
subclínico se recomienda una dosis inferior, de entre
3 y 10 g/kg. Los cachorros hipotiroideos congénitos (<
12 semanas de vida) necesitan dosis más elevadas,
33 g/Kg, y un control periódico más frecuente que
los animales adultos (Panciera, 1999). A los fines de
monitorear la dosis óptima se recomienda seguir el
siguiente protocolo:
1. Si la respuesta clínica es positiva y la T4 baja,
se recomienda aumentar la dosis y controlar en 4
semanas.
2. Si la respuesta clínica es buena y la T4 normal a
levemente aumentada, se recomienda no cambiar la
dosis y controlar en 6 meses.
3. Si la respuesta clínica es buena y la T4 se halla un
40% o más por encima de lo normal, se recomienda
reducir la dosis o considerar la administración cada 24
hs; y volver a controlar en 4 semanas.
4. Si la respuesta clínica es negativa y la T4 baja,
se recomienda aumentar la dosis y controlar en 8
semanas.
5. Si la respuesta clínica es negativa y la T4 se halla
un 40% o más por encima de lo normal, se recomienda
volver a evaluar el diagnóstico.
Intervalo entre dosis
Caninos: 1 comprimido cada 20 Kg ó 40 Kg de peso, de
acuerdo a la presentación del producto; o según mejor
criterio profesional.
Algunos autores aconsejan la administración inicial
de levotiroxina cada 12 horas, progresando a su
administración una vez al día (Dixon, 2002; Panciera,
1999; Daminet, 2010). Sin embargo, dado que la
semivida intracelular de la T4 es de 24 horas, y
que los tejidos desionizan la cantidad de T4 que
necesitan, el tratamiento puede iniciarse con una dosis
diaria si fuera necesario (Scott-Moncrieff, 2002). Las
hormonas tiroideas tienen un mecanismo de acción
(unión a receptores nucleares y transformación génica
inductora de síntesis de proteínas) cuya duración
supera a su presencia en plasma y hace que la toma
cada 24 hs resulte satisfactoria en la mayoría de los
pacientes (Panciera, 1999). Además, la administración
diaria suele aumentar la compliance del producto por
parte del propietario de la mascota (Scott-Moncrieff,
2002)
Duración del tratamiento
La duración del tratamiento puede considerarse de por
vida, en tanto sea necesario mantener la sustitución
de la hormona tiroidea. De cualquier manera, la
duración final del tratamiento estará sujeta al criterio
del profesional veterinario actuante.
La eficacia del tratamiento debe evaluarse cada 2
meses obteniendo las muestras de sangre de 3 a 4
horas después de la toma de levotiroxina (Panciera,
1999; Daminet, 2010). Dependiendo de los resultados,
se ajusta gradualmente la dosis (en incrementos del
25% al 50%) hasta alcanzar el nivel deseado de T4.
A continuación pueden realizarse nuevas evaluaciones
cada 6 a 12 meses (Dixon, 2002).
Farmacocinética y farmacodinamia
Absorción
Tracto gastrointestinal (íleon y colon)
Distribución
La tiroxinemia máxima se alcanza las 3-4 hs post-dosis
(Panciera, 1999). A las máximas dosis recomendadas,
la os niveles plasmáticos fluctúan 60-70 nmol/l y se
obtienen dentro de 4 a 12 horas
Metabolización
Hepático
Eliminación
Heces
Farmacodinamia del producto
La levotiroxina muestra todas las acciones de la hormona
tiroidea endógena. En general, las hormonas tiroideas
influyen sobre el crecimiento y la maduración de los
tejidos, aumentan el gasto de energía, y afectan la
remodelación de todos los sustratos. Estos efectos
están mediados a través del control de la transcripción
del ADN y, en última instancia, de la síntesis de
proteínas (Panciera, 1999). Las hormonas tiroideas
juegan un papel integral en ambos procesos anabólicos
y catabólicos y son particularmente importantes para el
desarrollo del sistema nervioso central (Scott-Moncrieff,
2002) en los recién nacidos. En ellos, regulan la
diferenciación celular y la proliferación, y ayudan en
la mielinización de los nervios y el desarrollo de los
procesos axonales y dendríticas en el sistema nervioso.
Las hormonas tiroideas, junto con somatotropina, son
responsables de la regulación del crecimiento, en
particular de los huesos y los dientes. Las hormonas
tiroideas también disminuyen las concentraciones de
colesterol en el hígado y el torrente sanguíneo, y tienen
una acción cardioestimulante directa. La administración
de la hormona tiroidea ocasiona un aumento del gasto
cardíaco (Scott-Moncrieff, 2002).
La administración de la hormona tiroidea exógena
a pacientes con hipotiroidismo aumenta su tasa
metabólica mediante la mejora del metabolismo
proteínas y carbohidratos, el aumento de la
gluconeogénesis, facilitando la movilización de las
reservas de glucógeno, y el aumento de la síntesis de
proteínas. Cuando se restablecen los niveles fisiológicos
de la hormona tiroidea, la hormona estimulante de la
tiroides (TSH) se normaliza si el trastorno primario se
encuentra a nivel de la tiroides.
Efectos colaterales posibles
Locales
Administrada a las dosis recomendadas, no deberían
notarse efectos adversos resultantes del tratamiento
Generales
Administrada a las dosis recomendadas, no deberían
notarse efectos adversos resultantes del tratamiento
Incompatibles
Esteroides anabólicos, andrógenos, metimazol,
barbitúricos, corticoides, diazepam, heparina, o,p-
DDD, fenilbutazona, fenitoína, salicilatos (dosis altas):
disminuyen su concentración sérica.
Algunos medicamentos pueden alterar los niveles
séricos de T3, como ser:
Barbitúricos, corticosteroides, heparina, litio,
metimazol o propanolol reducen sus concentraciones.
Algunos medicamentos pueden alterar los niveles
séricos de TSH, como ser:
El metimazol o litio pueden incrementar sus niveles;
mientras que corticoides o danazol, lo reducen.
Antagonismos farmacológicos
La levotiroxina incrementa las acción de las drogas
simpaticomiméticas como epinefrina, norepinefrina y
otras catecolaminas (Scott-Moncrieff, 2002), también
incrementa el catabolismo de los factores de
coagulación dependientes de la vitamina K, lo cual
puede aumentar los efectos de la anticoagulación en
los pacientes medicados o intoxicados con warfarina.
Corticoides a altas dosis, amiodarona o propiltiouracilo
pueden reducir el pasaje de T4 a T3 (Panciera, 1999).
Los antiácidos orales, sucralfato, dietas ricas en fibras
y sulfato ferroso pueden retardar la absorción de
levotiroxina (Panciera, 1999): se recomienda dar con
al menos 4 hs de diferencia.
La administración concomitante de estrógenos
exógenos pueden incrementar los requerimientos
tiroideos.
En pacientes diabéticos se pueden llegar a modificar
los requerimientos insulínicos. La levotiroxina puede
incrementar las necesidades de insulina o agentes
antidiabéticos orales (Scott-Moncrieff, 2002). Por el
contrario, los animales hipotiroideos suelen padecer
insulinorresistencia, por lo que la terapia con
levotiroxina puede requerir la disminución de los
requerimientos de insulina, en esos casos (Panciera,
1999).
Los antidepresivos tricíclicos pueden incrementar el
riesgo de estimulación del SNC y arritmias.
La ketamina puede ocasionar taquicardia e
hipertensión cuando se emplea en pacientes
medicados con hormonas tiroideas (Scott-Moncrieff,
2002).
La administración de fenobarbital disminuye las
concentraciones de T4 en sangre y aumentan las
de TSH (Daminet, 2010; Tappin, 2014), lo cual debe
considerarse para una correcta interpretación de los
resultados de laboratorio clínico. Se considera que el
fenobarbital aumenta el metabolismo de la levotiroxina,
por lo que puede ser necesario ajustar las dosis
(Tappin, 2014).
Contraindicaciones de uso (efectos nocivos)
1. Levotiroxina T4 Triton está contraindicada en perros
con insuficiencia adrenocortical diagnosticada pero no
corregida.
2. La levotiroxina se contraindica también en casos de
infartación miocárdica aguda (Panciera, 1999), y en
casos de hipertiroidismo o tirotoxicosis (Plumb, 2006).
En humanos, la FDA clasifica a esta droga como
de categoría A para su uso durante el embarazo
(estudios adecuados en mujeres embarazadas no han
demostrado riesgo para los fetos en ningún trimestre).
Mínimas cantidades de hormona tiroidea se excretan
en la leche y no deberían afectar a las crías lactantes.
Levotiroxina T4 Triton no ha sido estudiada en perras
preñadas, aunque se presume su seguridad al igual
que sucede con humanos.
Precauciones antes, durante o después del uso
Administrar dosis menores en casos de hipotiroidismo
subclínico (Castillo, 2011).
En casos con concurrente enfermedad cardiovascular,
diabetes mellitus, insuficiencia suprarrenal cortical,
diabetes insípida, disfunción renal o hepática y en los
perros muy viejos, comience el tratamiento en el 25%
de la dosis recomendada y aumentar en incrementos
de 25% más de cuatro a ocho semanas hasta que se
alcanza la dosis de reemplazo total (Scott-Moncrieff,
2002).
Administrar con precaución a los perros con cualquier
condición en la cual un aumento en la tasa
metabólica puede resultar peligroso: por ejemplo
las enfermedades cardiovasculares (Panciera, 1999;
Scott-Moncrieff, 2002).
En relación a gestación o proximidad del
apareamiento, se recomienda administrar de dosis
más elevadas (Panciera, 1999), entre el 25% y
el 50%, para asegurar una buena ovulación o
espermatogénesis y evitar las muertes o reabsorciones
embrionarias y fetales.
En perros con neoplasias o infecciones crónicas en
las que esté indicado el reposo metabólico, administrar
dosis menores.
En el caso de hipotiroidismo congénito, el tratamiento
debe iniciarse lo antes posible para evitar el
daño irreparable del sistema nervioso central (Scott-
Moncrieff, 2002).
Insuficiencia suprarrenal cortical debe corregirse antes
de instituir la terapia de reemplazo de hormona tiroidea.
Intoxicaciones en animales y humanos
Intoxicación y sobredosis en animales
Margen de seguridad e inocuidad en la especie diana
En términos generales los perros y los gatos son
resistentes al desarrollo de signos por tirotoxicosis
de origen iatrogénico. La sobredosis masiva aguda
en animales pequeños es menos probable que
ocasione tirotoxicosis grave que la sobredosis crónica
(Meadows, 2006).
Los perros pueden mantener un estado fisiológico
normal notablemente ante una sobredosis masiva de
l-tiroxina. Esa resistencia al desarrollo de Tirotoxicosis
puede explicarse en parte por farmacocinética, tales
como mala absorción GI, triyodotironina (T3) y
tiroxina (T4) que son altamente unidas a proteínas
séricas, las vías metabólicas alternativas y mayor
potencial para la excreción biliar y pérdida fecal.
Además, ciertos órganos (especialmente el hígado
y los riñones) pueden concentrar las hormonas
tiroides intracelularmente, de modo tal que estas
hormonas no quedan disponibles para unirse a sus
receptores tisulares e inducir un efecto fisiológico.
Así, el hígado y los riñones pueden actuar
como amortiguadores liberando pequeñas o grandes
cantidades de hormonas, dependiendo de lo que el
cuerpo necesita, en el plasma (Meadows, 2006). En
una situación de sobredosis, estos órganos búfer
pueden concentrar la hormona adicional y no liberar las
hormonas ya almacenadas.
La ingestión de 0,2 mg/kg levotiroxina puede
desarrollar síntomas leves en perros y dosis de 1 mg/kg
o más pueden necesitar tratamiento (Meadows, 2006).
Se puede inferir que de acuerdo a las dosis tóxicas y
las dosis propuestas para este producto (0,02 mg/Kg),
existe un margen de seguridad de entre 10 y 50.
3. En los casos de hipoadrenocorticismo tratado,
enfermedad cardíaca, diabetes mellitus y edad
avanzada, la levotiroxina debe ser usada con cautela
y a la menor dosis inicial posible (Plumb, 2006).
El aumento del metabolismo basal puede mejorar
la producción de cuerpos cetónicos y potenciar una
cetoacidadosis en animales diabéticos (Allen, 2005)
Síntomas, conducta de emergencia y antídotos
La sobredosis crónica puede llevar a signos clínicos
de hipertiroidismo como vómito, diarrea, poliuria,
polidipsia, polifagia, pérdida de peso, ansiedad,
hipertensión arterial, irritabilidad o letargia, taquicardia,
taquipnea, polifagia, reflejos fotomotores pupilares
anormales, pirexia y disnea (Plumb, 2006; Panciera,
1999). Estos signos se resuelven dentro de 1 a 3 días
de interrupción de la terapia de reemplazo de hormona
tiroidea (Allen, 2005). Perros con hipotiroidismoconfirmado deben reanudar la terapia en una dosis
más baja.
En un estudio de caso de sobredosis aguda con
levotiroxina en un perro (10 mg/kg), la concentración
sérica de T4 medida tres a nueve horas después de
la ingestión fue de 4.900 nmol/L (normal = 5,3 a 26,7
nmol/L). La concentración de T4 disminuyó lentamente
y no fue normal hasta 36 días después de la ingestión.
Sin embargo, la concentración de T3 volvió a la
normalidad al día 6. Durante este tiempo, el propietario
no informó alteraciones detectables en la conducta del
perro. De acuerdo a la base de datos de la ASPCAAPCC,
signos de hiperactividad leve y taquicardia se
desarrollan en perros que hayan ingerido dosis orales
de levotiroxina tan bajos como 0,2 mg/kg (DeClementi,
2001).
Tratamiento
En perros y gatos, el tratamiento de la sobredosis de
hormona tiroidea está dirigido a prevenir y gestionar
los signos clínicos. Se recomienda inducir el vómito
en un paciente asintomático si la ingestión ocurrió
dentro de dos horas y no hay contraindicaciones
a la emesis. Después de la emesis, administrar
carbón activado (1 a 2 g/kg por vía oral) y un
catártico salino (sulfato de magnesio de 250 mg/
kg o por vía oral de sulfato de sodio). Dado que
sólo una pequeña cantidad de T4 sufre recirculación
enterohepática, múltiples dosis de carbón activado no
se indican. El tratamiento es sintomático y apoyo.
Se debe proporcionar tratamiento con líquidos en
pacientes con vómitos y diarrea y aquellos que
necesitan apoyo cardiovascular. Monitorear tasas de
líquido con precaución, ya que la hipertensión puede
estar presente. Usar termorregulación, oxígeno y
antieméticos según sea necesario. Diazepam (0,5 a
1 mg/kg IV) puede utilizarse para la hiperactividad,
temblores o convulsiones. Un -bloqueante, como
clorhidrato de propranolol (0,02 a 0,06 mg/kg por vía
IV lenta) puede ser usado para tratar taquicardia, y
clorhidrato de lidocaína (2 to 4 mg/kg IV lenta en
bolo) podría estar indicado si se desarrollan arritmias
ventriculares (DeClementi, 2001).
Intoxicación en el ser humano
Categoría toxicológica
No Aplica
Síntomas
Dosis excesivas de medicación tiroidea pueden
producir síntomas de hipertiroidismo que pueden
ponerse en evidencia recién entre una a tres semanas
de iniciado el tratamiento. Los resultados del estado
hipermetabólico inducido pueden incluir la insuficiencia
cardíaca y la muerte por arritmia o insuficiencia
cardíaca.
Tratamiento
El tratamiento de la sobredosis aguda y masiva
de hormona tiroidea debe disminuir su absorción
gastrointestinal y contrarrestar sus efectos centrales
y periféricos (sobre todo los derivados de
la hiperactividad simpática). Inicialmente, puede
provocarse el vómito para prevenir la absorción
gastrointestinal de la sobredosis, siempre que no lo
contraindiquen el coma, convulsiones o la pérdida
del reflejo nauseoso. El tratamiento es sintomático
y de sostén. Puede ser necesario administrar
oxígeno y mantener la ventilación, utilizar glucósidos
cardiotónicos si se instala insuficiencia cardíaca
y adoptar medidas para controlar la fiebre, la
hipoglucemia y la pérdida de líquidos. Los agentes
antiadrenérgicos, en particular el propanolol, se han
empleado con éxito en el tratamiento de la actividad
simpática aumentada. Como medidas coadyuvantes
están la administración de colestiramina y la de
glucocorticoides (esta última para inhibir la conversión
de T4 a T3)
Antídotos
No Aplica
Centros de referencia en el país
En caso de intoxicación accidental, dirigirse al Centro
Nacional de Intoxicaciones, 2223 1028 o al 911.
Controles sobre residuos y medicamentos
Datos sobre Ingesta Diaria Admisible (IDA)
No Aplica
Precauciones generales
Periodo de validez del producto (meses)
24
Temperatura mínima para su correcta conservación (°C)
15
Temperatura máxima para su correcta conservación (°C)
30
Forma adecuada de almacenamiento, transporte y destrucción
Al abrigo de la luz solar directa, conservado en lugar
seco e higiénico.
Disposición final de los envases que constituyan un factor de riesgo para la salud
Los envases vacíos no constituyen riesgo para la Salud
Pública ni para el Medio Ambiente.
Causas que pueden hacer variar la calidad del producto
El producto se mantiene estable, siempre que
se mantengan y respeten las condiciones de
conservación (La temperatura adecuada para la
correcta conservación del producto es entre 5°C y
30°C, al abrigo de la luz solar directa, conservado en
lugar seco e higiénico), respetando además el período
de validez de 2 años.
Verificar que el envase primario esté intacto.